
Al aprender un idioma, es fácil imaginar el progreso como una acumulación. Primero 100 palabras. Después 500. Más tarde 1.000. Una estructura gramatical. Otra estructura. Otro tiempo verbal. Otro tema. Naturalmente, necesitamos ampliar nuestros conocimientos. Pero hay otra dimensión del aprendizaje que suele recibir menos atención: ¿cuántas cosas diferentes podemos hacer con lo que ya […]