
La edad no basta para explicar por qué una misma persona puede ser chico, muchacho, hombre, señor, don, amigo, novio o pareja. En español, las palabras también organizan respeto, cercanía, autoridad y relaciones sociales. Un hombre de cuarenta años entra en una cafetería. La persona que atiende le dice: — Buenos días, señor. ¿Qué desea? […]