
Cuando una palabra culturalmente específica no tiene un equivalente claro, parece existir una solución evidente: explicarla. Si el lector no conoce el objeto, explicamos qué es. Si no conoce la institución, describimos cómo funciona. Si una costumbre le resulta ajena, añadimos el contexto necesario. La lógica parece impecable. Sin embargo, aparece un problema diferente. Una […]